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Carlos Luis Sáenz Elizondo
Nació
en la ciudad de Heredia en 1899.
Cursó
las primeras letras en una escuela particular, con una tía
paterna que enseñaba a leer con La Cartilla, manual popular
del viejo método alfabético, y concluyó sus
primeros estudios en la escuela pública de Heredia. La segunda
enseñanza lo hizo en el Liceo de Heredia, que entonces estaba
bajo la dirección de don Carlos Gagini. Aquí recibió
lecciones de Castellano con el profesor Luis Dobles Segreda. En
la Escuela Normal de Heredia, durante la regencia de Arturo Torres,
obtiene el título de Maestro Normal en 1919. Sus maestros
fueron: Roberto Brenes Mesén, Joaquín García
Monge, Omar Dengo. Estableció amistad con Carmen Lyra, Luisa
y Lilia González y Adela Ferreto, que después se convertiría
en su compañera de vida, de lucha y del trabajo creativo.
Inició su labor como docente en la escuela de Esparza. Después
laboró en distintas escuelas rurales del país y por
último, en la escuela Porfirio Brenes, de San José.
Más adelante fue profesor de Castellano en el Colegio Superior
de Señoritas. Impartió lecciones de Pedagogía;
Literatura infantil; Historia de la educación y Metodología
en la Escuela Normal de Costa Rica, donde finalmente sirvió
como su director. En la Universidad de Costa Rica, impartió
las cátedras de Literatura costarricense y Apreciación
literaria. Desempeñó el profesorado en materias de
su especialidad fuera del país: en la Escuela Normal de México
y en la Escuela Normal "Justo Arosemena" en Panamá.
Entusiasta alumno y profesor consecuente, pleno de esperanza y humildad,
hombre respetado por quienes le conocieron personalmente a través
de sus escritos, Carlos Luis Sáenz dedicó su vida
a la enseñanza, a las luchas sociales y a la pluma.
Fue marxista y candidato a la presidencia de la República
por el Partido Vanguardia Popular, en 1940, pero es el suyo el caso
de un intelectual, no de un revolucionario y con algunas excepciones
ocasionales, su obra poética está al margen de la
propaganda y de las tendencias políticas y sociales. Debido
a su posición política fue separado de su labor en
el magisterio por muchos años.
Para poder subsistir se dedicó a elaborar textos para la
escuela, a redactar discursos políticos y poemas sobre la
actualidad, la paz, la igualdad, la solidaridad entre los hombres
y los pueblos, a grabar el pasado, la tradición y a soñar
con años venideros más justos para todos. Desde 1936
hasta 1947 dirigió y editó la revista para niños
"Triquitraque", una de las mejores que se han editado
en nuestro país y que lo revelaron como antologador de excelente
criterio, de una gran cultura y sensibilidad.
Lo folclórico y lo anecdótico están presentes
en sus escritos no a manera de decoración sino incorporados
con una fuerza avasalladora que, con simultaneidad, enriqueció
la fantasía que suele unir de manera admirable con la realidad.
Todo esto se debe a que Carlos Luis Sáenz dedicó gran
interés y respeto al pueblo, lo estudió con amor y
sintió la viva emoción del que recolecta el saber
tradicional.
Por su extensa obra, los adultos, los jóvenes y sobre todo
los niños, lo tendrán presente cuando penetren al
mundo de la magia y el misterio de la tradición, recitarán
sus poemas, contaran sus cuentos y jugaran felices representando
sus dramatizaciones.
Carlos Luis Sáenz colaboró para gran cantidad de revistas:
"Repertorio Americano", "Brecha", "Costa
Rica de Ayer y Hoy", "Triquitraque", "Farolito"
, y para los diarios: "La Nación", "La República",
"La Prensa Libre", "La Hora", semanario "Libertad"
y para el periódico "Trabajo".
En 1966 la Dirección
de Artes y Letras del Ministerio de Educación le concedió
el Premio Nacional de Cultura Magón y en 1974 ganó
el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría en la rama de Cuento
que otorga el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes.
Su obra publicada incluye: teatro infantil, poesía, narraciones
y compilaciones de leyendas. La mayor parte de su obra esta dedicada
a la niñez, pero también tiene literatura para adultos.
Entre sus libros publicados más importantes se encuentran:
Navidades, 1929; Mulita mayor, 1949; Maternal, 1953; Cuatro estampas
de Guanacaste, 1955; Costarriqueñas del 56, 1956; Memorias
de alegría, 1957; Las semillas de nuestro Rey, 1958; El abuelo
cuentacuentos, 1975 y muchos otros más.
Murió en la ciudad de San José en 1983.
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