La Editorial de Costa Rica nace como consecuencia del interés de varios escritores y artistas costarricenses que, antes de su fundación, habían tratado de llevar a cabo empresas editoriales a lo largo de la historia de Costa Rica.
La idea de crear una editora costarricense había sido siempre un anhelo de parte de los autores nacionales. Don Joaquín García Monge, en 1940, propuso la iniciativa de crear una editora estatal, adscrita al Ministerio de Educación Pública y aunque fue considerada no se le dio forma.
En 1955, a iniciativa de Fernando Volio Jiménez, se propician una serie de reuniones de autores y artistas, y con el apoyo de Mario Esquivel y Alberto Cañas, Ministro y Vice Ministro de Relaciones Exteriores, se crea una comisión redactora del proyecto compuesta por Fabián Dobles, Antidio Cabal y Fernando Volio que estrega al Consejo de Gobierno el documento el cual, en esta ocasión, no pudo ser aprobado.
El Presidente Constitucional de la República, considerando la importancia de promover la cultura, conservar y ampliar la herencia cultural, así como atender la producción bibliográfica mediante la edición de obras ya agotadas y publicaciones nuevas de valor para la educación y cultura nacionales, decreta el 12 de abril de 1958 la creación de la Editorial Costarricense como entidad encargada de la publicación de obras de esta categoría. Su organización y funcionamiento estuvo a cargo de la Directiva del Departamento Central de Castellano del Ministerio de Educación Pública.
A partir de 1958, y gracias a los cambios institucionales que tuvo el país, se creó el Departamento de Publicaciones del Ministerio de Educación Pública, que fue la primera casa editorial en donde se editaron obras de autores nacionales, dentro de las labores del Departamento de Extensión Cultural y en el cual se hicieron grandes aportes a la difusión editorial, estuvieron presentes Cecilia Valverde Barrenechea, Luis Ferrero, Hernando Arias Gómez, Lilia Ramos y otras personalidades distinguidas."
En 1958, siendo diputado el Lic. Fernando Volio Jiménez presenta el proyecto a conocimiento de la Asamblea Legislativa el día 13 de octubre de 1958, el cual, después de las discusiones de rigor, es aprobado el 10 de junio de 1959.
No fue la empresa que propuso el Lic. Fernando Volio obra de un solo hombre. Dentro de las características de su personalidad logró interesar a un grupo de gentes de letras para empezar a redactar una Ley de Creación de la Editorial Nacional, comisión en la que estuvieran representadas las diferentes tendencias artísticas, literarias e ideológicas del mundo cultural de Costa Rica. Después de muchas discusiones, y vicisitudes administrativas, por fin se logró promulgar la Ley Editorial Nacional, el 10 el junio de 1959. Dentro de esta Ley también se constituyó y legalizó la Asamblea de Autores, para que después de los 30 días siguientes de su constitución, se nombrara el Consejo Directivo de lo que ahora se conoce como Editorial Costa Rica
El primer Consejo Directivo de la Editorial Costa Rica se instala en la ciudad de San José, el 4 de mayo de 1960 de la siguiente manera:
Dr. Enrique Macaya Lahmann , PRESIDENTE
Prof. Lilia Ramos Valverde, SECRETARIA
Sr. Arturo Echeverría Loría, ASISTENTE
Suplentes:
Dr. Fernando Centeno Güell
Sr. Isaac Felipe Azofeifa
Sr. Marcelino Antich Camprubí
También se integra, en esa fecha lo que antiguamente se denominaba Comité de Selección con la presencia de distinguidas personalidades del mundo artístico nacional, entre las que se destacan los siguientes autores:
Alfonso Ulloa Zamora, Gonzalo Dobles, Francisco Amighetti, Julián Marchena, Abelardo Bonilla, Arturo Agüero, Juvenal Valerio y Carlos Meléndez.
La Ley que creó la Editorial Costa Rica ha sido reformada varias veces a partir de 1959, siempre para lograr un mayor criterio en la representatividad o para enriquecer, a juicio de los legisladores, la labor de promoción cultural que realiza en el ámbito nacional.
El primer libro publicado por la Editorial Costa Rica fue "A través de mi vida" de don Carlos Gagini, el 29 de abril de 1961, con un tiraje de 1.500 ejemplares y bajo el cuidado de la editorial del escritor Francisco Marín Cañas, un experto en la edición de libros. Los otros libros que se editaron seguidamente fueron: "Arqueología Criminal Americana", de Anastasio Alfaro, 500 ejemplares, el 26 de enero de 1962, "Al año largo del corto camino" con un tiraje de 2000 ejemplares y el cuarto libro "Memorias", del escritor Mario Sancho, con un tiraje de 2.100 ejemplares, el 30 de enero de 1962.
A partir de esa fecha la Editorial Costa Rica ha venido editando un promedio de 50 títulos al año. Las ventas totales en el año 1983 alcanzaron la suma de ¢20.663.308, cantidad que se considera importante en este tipo de instituciones culturales. El tiraje total libros de ese año fue de 500.000 ejemplares aproximadamente.
El criterio de pluralidad
y representatividad fue uno de los más importantes contemplados por quienes
redactaron la Ley de la Editorial Nacional; de allí que se encuentren
representados en su Consejo Directivo los miembros de las siguientes entidades:
tres representantes que nombra la Asamblea de Autores (institución sin
fines de lucro, cuyos objetivos son fomentar y difundir las letras, las artes
y las ciencias en la República y velar por los intereses morales de los
escritores, artistas y científicos y contribuir al enaltecimiento de
su profesión entre otros), uno de la Universidad Nacional, uno de la
Universidad de Costa Rica y dos del Poder Ejecutivo por medio del Ministerio
de Cultura, Juventud y Deportes y dos de Ministerio de Educación Pública.
Este criterio de representación le ha permitido contar a la Editorial
Costa Rica con personas de gran capacidad intelectual, que representan los diferentes
intereses del mundo institucional costarricense.