Poemas de Jorge Debravo

Milagros

Misteriosas substancias emergen de la luz.
Genésicas materias laboran en la noche.
Una mañana amanecerá la muerte
recolectando flores,
subiendo por la savia y por la sangre
para besar al hombre.
Y el tiempo llenará
de ojos los relojes,
para ver el milagro
del hombre haciendo al hombre.

Nosotros los hombres

Vengo a buscarte, hermano, porque traigo el poema,
que es traer el mundo a las espaldas.

Soy como un perro que ruge a solas,
ladra a las fieras del odio y de la angustia,
echa a rodar la vida en mitad de la noche.

Traigo sueños, tristezas, alegrías, mansedumbres,
democracias quebradas como cántaros,
religiones mohosas hasta el alma,
rebeliones en germen echando lenguas de humo,
árboles que no tienen suficientes resinas amorosas.

Estamos sin amor, hermano mío,
y esto es como estar ciegos en mitad de la tierra.

Salmo Desolado

Qué ganas de llorar sobre la cama!
Qué ganas de gritar sobre la almohada!
Qué ganas de sentir que tú me llamas
como llama una niña abandonada...

Qué ganas de decirte en el oído
que mi amor es un poco de agua hirviendo
que hierve más y más hasta el gemido,
que hierve hasta quedarse maldiciendo!

Qué ganas de decirte que te quiero
con ojos de rencor o lagrimeados...
Qué ganas de tener un cancionero
para cantarte todos los pecados!

Y qué ganas de ser viento errabundo
para llegarte al cuerpo enamorado
y meter las dos manos en el mundo
hasta tocarte el borde del costado!

Soneto

Qué duro estar prensado sin remedio
entre los muebles tristes de la pena!
Sacar de todas partes tedio y tedio
como un innumerable mar de arena...

Qué duro ir por la vida haciendo sueños
y encontrárselos todos en el suelo,
andrajosos, sin alma, pedigueños,
como un largo telón de desconsuelo...

Y qué duro caer sobre una cama
donde nadie nos mira ni nos ama,
donde sólo la sábana se mueve!

Y qué duro pensar que no hay remedio,
que aquí y allá no brota siempre el tedio
como una nube gris que llueve y llueve!