TRIBUTO AL MAESTRO
DON LUIS FERRERO-ACOSTA

SOMOS 226 MAESTROS RURALES, graduados del Instituto de Formación Profesional del Magisterio, perteneciente a la graduación de 1968 bautizada Luis Ferrero-Acosta. Bajo el nombre Comité Pro Patria queremos ser símbolo de gratitud a los auténticos valores nacionales que, por su generosa trayectoria, buen del sentido y el hacer y servir, han enriquecido la conciencia nacional.
Cuando don Luis le anunció a la periodista Norma Loaiza, en el suplemento Áncora (diario La Nación del 31 de mayo de 1981) que no volvería a escribir, sentimos orfandad cultural pues, la juventud costarricense debe inspirarse en la vida y de dedicación y estudio de don Luis. Y, además, Costa Rica todavía demanda mucho de él.
No resignados por la pérdida cultural que significaba la renuncia de don Luis, salimos de nuestras soledades y fuimos al bullicio de la ciudad. Nuestros ruegos se sumaron a los cientos que vinieron del extranjero, pues la noticia había circulado por el cable y muchos periódicos latinoamericanos la publicaron. Como el maestro Ferrero pasaba días críticos, lo visitábamos frecuentemente En su conversación optimista y actitud noble nos daba lecciones inolvidables. Fuimos testigos de cómo estudiante de la Universidad de Costa Rica (especialmente de los centros regionales de San Ramón y Liberia), de la Universidad Nacional y de muchos colegios aún seguían consultándole en su casa, y recibiendo la luz de su saber. Don Luis sigue sacrificando su descanso para recibir a los estudiantes que a él acuden. Y, en una de esas sesiones, uno de nosotros oyó decir a un peruano, doctor en antropología, que "Luis Ferrero es un gran lujo de Costa Rica". Pero ni las universidades ni el Ministerio de Educación nia el de Cultura aprovechan su saber, experiencia y servicios. Señalamos esta irónica paradoja.
Meses después, el tiempo nos confirmaba que don Luis no ha decepcionado a los que confiamos en él. Los centenares de ruegos, de extranjeros y nacionales, lo han impulsado a volver a escribir. Por esto, hemos atesorado nuevos libros que él ha prologado recientemente como Índice general del Repertorio Americano (tomo segundo) de Evelio Echavarría, Cosas y gentes de antaño de Ricardo Fernández Guardia y La abundancia y el tiempo de Norma Loaiza, los tres editados por la Universidad Estatal a Distancia. Y en Áncora y en la revista Módulo nos ha alegrado con algunos artículos y gozo nos ha dado el leer en los periódicos que pronunciaría algunas conferenciasen el Colegio Universitario de Puntarenas y en La Nación.
De esta manera, con su sabiduría, s generosidad y su gran amor a Costa Rica, en su retorno a la difícil tarea de investigador, don Luis se ha agigantado ante nuestros ojos, en estos días de crisis económica ya cultural.
Además, en lo que ha estado a nuestro alcance le hemos ayudado a reunir 156 artículos suyos, dispersos. Don Luis jamás se había preocupado por guardarlos. Ahora, accediendo a nuestros ruegos, está dispuesto a preparar un libro con una selección de sus artículos . Al respecto debemos manifestar que grandes sorpresas nos hemos llevado por la riqueza de temas y de sabia doctrina. Por eso, nuestra primera intención fue publicar la lista de tales artículos dando el título, el periódico o revista, fecha ya algún otro dato. Pero don Luis nos manifestó que apenas hemos podido reunir algo así como la décima parte y que la mayoría está publicada en el extranjero, y que él no recuerda ni títulos ni revistas. Por tal razón, y decidimos acuerpar la solicitud de Benemeritazo de la Cultura para don Luis.
Para los costarricenses cultos no es ningún secreto saber que a don Luis le debemos muchos libros que nos descubren lo que somos los ticos. Los libros de don Luis han sido renovadores de conceptos, han enriquecido la cultura nacional. Y han sido valorizados justamente en el extranjero.
Pero no todos saben de su labor silenciosa: toda su vida ha estado al servicio del prójimo, a quien lleva luz y saber. Pocas personas de sus generosidad con lo que sabe y comparte, hemos encontrado los maestros rurales. Don Luis a sido y es un auténtico maestro. De ahí su trayectoria tan llena de beneficios para el país. Ha sido de entrega total sin esperar recompensa alguna. Su enorme labor ha sido de toda su vida.
Por lo anterior, creemos necesario que Costa Rica sepa por boca de nosotros los educadores quiénes son sus mejores hijos. TY consideramos que don Luis Ferrero-Acosta es símbolo viviente de amor a la patria.
Ahora le decimos a don Luis que con este tributo muchísimos nos sentimos orgullosos de usted, maestro, guía y consejero. Por eso, don Luis, recíbalo como una muestra de afecto que los maestros rurales le tenemos. Muchas gracias, don Luis, y que Dios nos lo conserve para bien de Costa Rica.
Comité Pro Patria
Día del Maestro, año de 1982