EDITORIAL COSTA RICA
Casa de autores nacionales

“El ayer y el mañana unidos en el presente eterno de la palabra"


Miguel Rojas

Escritor. Nació en Curridabat, el 11 de diciembre, 1952, en la periferia de la Ciudad de San José. Sus padres y demás familia eran campesinos y obreros; así, creció entre el campo y la ciudad. Durante sus años de juventud viajó mucho por casi todo el país, experiencia que pareciera haberlo marcado profundamente, pues su producción dramática toca distintos lugares y ambientes de la geografía y pueblos costarricenses; a los pueblos de ascendiente precolombino los defiende con pasión, por ser ellos nuestra primera raíz.-

El conjunto de su obra se divide, básicamente, en grupos temáticos, donde lo histórico, la leyenda y el mito, lo real y lo fantástico, la familia y lo social, lo político y lo contemporáneo, forman sus líneas fundamentales de acción.- También cultivó el teatro infantil, donde su producción dramática llegó a diez obras.-

El propósito de Rojas, dramaturgo, se concentra  en caracterizar vida de seres humanos en acción dramática que vayan de lo particular a lo universal. Rojas aspira al entendimiento de que no hay un solo lenguaje, sino múltiples manifestaciones de comunicación que de una u otra manera expresan la diversidad de la evolución humana de acuerdo a la época y nivel de cada individuo y grupo.- Una de sus preocupaciones ha sido reflexionar sobre lo que debe ser un teatro nacional, uno que identifique a los costarricenses a partir de la dramaturgia propia y de una expresión escénica donde las historias locales trasciendan y reflejen lo universal y viceversa.-

Así mismo, Rojas combate abiertamente la idea de que un mundo globalizado por el comercio no necesita culturas locales, bajo el supuesto de que solo hay una para todos los seres humanos, monolítica, la que le conviene a las empresas transnacionales y a los países desarrollados para mantener su hegemonía, control, manipulación y explotación del mundo; lo demás, que cada uno se las arregle como pueda, basados en una concepción de capitalismo salvaje donde el comercio de la sangre y vida de lo que sea y de quien sea, es algo natural, como si fuéramos productos, quienes luego de ser usados nos convertimos de inmediato en desechables. Todo lo contrario de dicho pensamiento y práctica, donde la competencia material desmedida y la acumulación de dinero es el sentido de la vida que nos proponen los privilegiados del poder, Rojas nos dice que el planeta es uno, la raza humana es solo una, pero las etnias y los grupos humanos son distintos en sus manifestaciones de vida y cultura, para lo cual, se hace necesario un amplio diálogo de culturas que nos permita respetarnos y ser cooperativos, solidarios, fraternos, lejos de los fanatismos religiosos y de la posesión de supuestas verdades absolutas.

Nadie, según él, tiene ningún privilegio de Dios; la vida es el don que Dios nos da; estamos para servirnos los unos a los otros, en paz verdadera y no con máscaras pringadas con la sangre y miseria del prójimo.- La idea de que el ser humano tiene que vivir en armonía con la Naturaleza y el Cosmos, es básica en este autor. Claramente señala que la Constitución Política de Costa Rica debe cambiar y darle un artículo de prioridad a la Naturaleza como un organismo vivo, donde su sociedad con el ser humano sea 51% a favor de la Naturaleza.-

El teatro de Rojas no hace concesiones comerciales, tampoco ideológicas, es lo que es; un hombre-artista y obra comprometidos con su época. Teatro que en el mejor de los sentidos da espacio para el espectáculo, entretiene y da para pensar. No es complaciente con su sociedad, señala y coloca el dedo en más de una llaga. Es testigo y actor social de su tiempo.- Miguel Rojas, estudioso de la historia de Costa Rica, es contundente cuando apunta el registro indubitable: en el día del 15 de Septiembre de 1821, la Ciudad de Guatemala se independizó de España. Esa fecha le corresponde a la historia de ese país. Costa Rica decretó su independencia de España a partir del 1º de noviembre, 1821. Esto según el Cabildo Abierto que para tal fin se celebró en Cartago el 29 de octubre de 1821, con Representantes de todos los pueblos del país. El Acta de Independencia está en los Archivos Nacionales de Costa Rica, en Zapote.

De acuerdo con Rojas, hay que celebrar cívica y políticamente la fecha que históricamente le corresponde al país por voluntad de sus habitantes. Hay que tener orgullo propio y dignidad nacional.- Rojas reclama que la bandera de Costa Rica tiene que izarse en todas las casas, escuelas públicas y privadas, colegios públicos y privados, universidades públicas y privadas, todas las instituciones públicas -sin excepción, y por supuesto las empresas. Señala duramente como muchos costarricenses prefieren levantar la bandera de los Estados Unidos, como si fuéramos uno de sus Estados y no una Nación Independiente y Libre.-

Finalmente, ataca la corrupción que promueven quienes fotocopian libros y otras producciones de autor costarricense, como algunas escuelas, colegios y universidades, donde el autor nacional es irrespetado y explotado descaradamente por este medio mecánico. En su pensamiento y práctica, la educación es educación sin medias tintas, una ética que primero deben aprender y practicar los maestros y profesores para que enseñen a sus alumnos a respetar y a promover la creación y la innovación que produzca el talento nacional de Costa Rica.-     

 

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