Maupassant es uno de los más grandes cuentistas de todos los tiempos. Y una de las obras más representativas de su maestría es, justamente, 'Bola de sebo' por cuya precisas páginas discurren seres sacudidos por pequeñas bajezas y monstruosas ingratitudes casi instintivas, de las que siempre surge un estremecimiento de piedad que limpia los actos más impuros.