El amor en la distancia de Vinicio y Berenice –una unión ancestral que se vive en presente–, los “siete muertos” que acompañan al protagonista; la aparición de los niños abandonados, de Sor María Romero, de las prostitutas adolescentes, de un clérigo travestido, de los profanadores de tumbas, de la toma de París… Todo ello cobra forma en las páginas de manera directa, salpicado por la singular sintaxis del protagonista y narrador de estos relatos: Vinicio del Gato, quien, con su gorra de pelotero y sus seis dedos en cada pie, encadena al realismo sucio con el realismo mágico, encarnando simbólicamente las dos Américas.